jueves, 11 de junio de 2015
Capítulo 9.- Todo puede cambiar de un momento a otro.
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS MÓNICA!-. Gritaron todos los integrantes que estaban allí.Saltaron por todo piso derramando confeti, encendiendo la luz y pusieron música a todo volumen. Todo el ático estaba lleno de globos por doquier, serpentinas por desde la escalera de caracol hacia abajo por toda la barandilla.Multitud de gente se encontraba en casa, unos de edad más castigada, otros que no conocía de nada también estaban en el lugar.
Mi primera reacción fue sonrojarme e intentar mirar todos los que habían participado en esta agradable sorpresa.Depositaba los ojos en todas las personas, que se encontraban, y poco a poco mis ojos no permitieron que continuara.Mis padres estaban en la fiesta de cumpleaños, que me mejor reencuentro que este.
Corrí hacia ellos, que ya me estaban esperando con los brazos abiertos y con la misma sonrisa en la cara que cuando me fui aquí a vivir por la empresa.Me abrazaron intensamente, acompañado algún que otro sollozo de felicidad.
-¡Te hemos echado mucho de menos hija mía!.- Dijo mi madre inspeccionándome de pies a cabeza, y despojando el sudor de mi frente al igual que el líquido traicionero que nublaba la vista.
-Yo también mama,a ti y a todos.Siento mucho lo de la empresa papá, seguí tu consejo haz lo que te guste siempre y cuando tu lo quieras, y el trabajo en la empresa es muy elevado y no me puedo quejar en sobre el dinero que cobran.Pero no me hacía feliz, ahora estoy trabajando temporalmente en la recepción de un museo junto a Shawn.-Dije excusando el haberle explicado malamente por el teléfono la situación.
-No pasa nada hija, tu madre y yo no estamos enfadados contigo, ni mucho menos.Estamos muy orgullosos de ti, de que tomes decisiones por ti misma.Escucha, Shawn y Silvia son los que han organizado todo esto, deberías ir a hablar con ellos.-Mencionó guiñándome uno de sus ojos verdes.
Me dirigí hacia mi cuarto y me puse uno de los vestidos más bonitos que poseía: Es de color celeste, con lentejuelas, que arrojan destellos a partir de la zona de la cintura. Me arreglé un poco el cabello y retoco el maquillaje. Bajando hacia abajo me encuentro todo apagado y unas velas me indican quien sostiene la tarta: él.
Todos los invitados empezaron a cantar el cumpleaños mientras yo bajaba las escaleras intentando no destrozar el maquillaje que había reconstruido. Apagué las velas, sin pedir ningún deseo, porque todo lo que quiero esta junto a mí.
Hable con mucha gente, incluso con personas que no conocí de nada.Regañé a Silvia por el hecho de no avisarme esta mañana, ni en el resto del día, pero como ella sabe, no puedo regañarla y acabamos abrazadas y riendo, no sabe nadie porque, pero se sentía una tan llena el saber que no la había pasado nada.
Pusieron música y todos empezamos a bailar. Shawn me dijo que tenía que ir a por una cosa para darme su regalo individual.Le estuve esperando más de una hora y no aparecía, hasta que recibí una llamada que cambió mi vida.
-Buenas noches, sentimos la molestia,¿se encuentra algún familiar de un chico, llamado Shawn?-Preguntó un hombre educadamente.
-Soy su amiga, ¿Qué ha pasado?.- Sólo el echo de escuchar la voz del hombre y no la de él, perturba mi ser por completo.
-Él acaba de tener un accidente de coche, ha entrado en un coma. Lo siento, no son buenas noticias, pero debía usted de ser informada,está grave.- Anunció el señor arrastrando las últimas palabras.
-¿Dónde esta?.- Pregunte yo aturdida cogiendo la chaqueta y corriendo por el pasillo con lágrimas en mi ojos.Sólo el echo de que él no pudiera abrir los suyos, o sonreírme con sólo verme a estos, me aterraba una simple idea.
-Estamos en el Grand Hospital NY. Buenas noches.- Dijo colgando.Gran error ahogarme en mis pensamientos era lo peor que podía atravesar ahora.
Llegue corriendo, y entré por la recepción del hospital.No había mucha gente, no era una hora muy solicitada, y menos un sábado.
Pregunté a la recepcionista por la habitación. La 524, me dirigí esquivando camillas, y enfermeras atareadas llevando bolsas de suero a quirófanos.
Y ahí estaba él.Con su cara llena de sangre, la pantalla del ritmo pulmonar casi inexistente ya que tenía un ritmo bajo.
Agacho la cabeza pensando en que he perdido, si algún día no despertaría, y un millón de ideas e aterran.Me acerco a él, que es mi consuelo y me siento al lado de la camilla ,y le tomo la mano.Reposo mi cabeza en su antebrazo y derramo mis lágrimas en él.
Pero unos sonoros ruidos de la máquina interrumpen mi acto.
Capítulo 8- Una inesperada sorpresa.
Hace ya un mes desde que no trabajo en la gran empresa de la ciudad, y digamos que no me ha ido nada mal en otros temas sobre mi vida.
Últimamente
he estado salido mucho por ahí con Shawn, nos hemos estado conociendo por lo
que me ha contado él, es de Canadá. Ha venido por una beca que le han ofrecido
de bellas artes. Me ha llevado de acompañante a uno de los museos más
importantes de Nueva York, en el que le han ofrecido unas prácticas que le vendrán bien
para la carrera en la universidad, y a mí de ayudante en la recepción del museo, hasta que busque algo fijo. El tema de mi ida de la empresa, lo he hablado con mis
padres para decirles el porqué de ese cambio repentino. Su primera reacción fue preguntar la causa de tal cambio imprevisto, ya que desde pequeña esa era mi ilusión, ser una persona conocida y
aclamada en el mundo,viajar por países para contestar las entrevistas con
preguntas sobre cómo lograr llegar tan alto, y respuestas como, ser tú mismo,
trabajar muy duro sin descanso y cosas por el estilo aunque ni yo misma me lo
creería ya que estaría en los más altos puestos por los contactos de mi padre y
por el dinero que apostaría por mí. Aunque sería una de las personas más
importantes del mundo, a pesar de acudir a fiestas de alto copete, de
codearme con gente famosa…. A pesar de
todas esas cosas no daría mi felicidad.Hoy es mi cumpleaños, aunque no le he dado importancia como a otros años, llevo un tiempo pensando en cómo celebrarlo y con quien.Quería organizarlo con Silvia, y con su ayuda elegir un elegante vestido, volver a ver a mi familia.
En este mismo momento me encuentro tumbada en mi cómoda cama mirando al techo esperando inquieta una llamada de Silvia. No ha pasado la noche en casa, no ha llamado ni he sabido de ella, completamente poco usual en mi amiga. Me levanto cruzo el pasillo en pijama y con mis calcetines de colores,doy media vuelta y le vuelto a atravesar. De vez en cuando, en el momento en que se escucha un ruido en el pasillo del edifico salgo ligeramente y veloz y abro la puerta, pero lo único que veo es a gente saliendo de la casa de mis vecinos. Y avergonzada por mi atuendo vuelvo a mi casa y me vuelvo a preguntar que habrá sido de ella.
Observo pasar el tiempo a través del reloj de la cocina.Se hace tarde y no ha llamado así que decido ir a casa de Bruno a ver si sabe algo de ella desde la última vez que la vió. Me dirijo a la casa de mi amigo, que al parecer también desconoce de su paradero.Llamamos a todos los contactos que tenemos, empezamos a estar asustados. Silvia nunca se va sin avisar a donde va, y mucho menos desaparecer el día completo y no dar señales de vida.
Ha pasado más de una hora y estoy buscando por todos lados, llamándola una y otra vez. Pienso rápidamente quien me podría ayudar con esto: Shawn. Marco rápidamente su número y espero pacientemente esperando oír su voz para calmar mi ser por un momento, para volver a pensar en su sonora risa. La voz de Shawn interrumpe mis pensamientos y me hace volver a la tierra.
-¿Si?-. Pregunta él curioso.
-¿Shawn?, soy Mónica, necesito tu ayuda Mónica no aparece, la he llamado más de treinta veces, me tienes que ayudar por favor, puede que le haya pasado algo malo, y si...- Parloteé rápidamente, tartamudeando en cada palabra y moviendo mis manos rápidamente.Pero fui interrumpida por él.
-Oye oye,Mónica,tranquilízate.Mira vamos ha hacer una cosa.Estoy cerca de tu ático te espero allí y la buscamos juntos-. Intentó esperanzarme dulcemente.
-Vale, muchas gracias.Nos vemos allí-. Dije tranquilizándome, y sonriendo sólo de pensar en la suerte que tengo sólo de tenerle cerca de mí.
Un sonoro "ahora te veo" inunda mi mente y el sonido al cortar se sumerge en un trance.
Me dirijo veloz hacia mi ático, camino rápidamente por el pasillo por si ha llegado Shawn, no uso el ascensor ya que está averiado.El sudor se interpone con mi esperanza de llegar al final del pasillo, la angustia de la desaparición de mi amiga, y un cúmulo de cosas se debaten en mi mente cuando mis piernas ya andan solas.De pensar en todo, paso a imaginar a sólo una persona, el chico de los ojos color miel.Cuando llego, la puerta esta cerrada, la abro ágilmente y enciendo la luz, cuando de pronto....
En este mismo momento me encuentro tumbada en mi cómoda cama mirando al techo esperando inquieta una llamada de Silvia. No ha pasado la noche en casa, no ha llamado ni he sabido de ella, completamente poco usual en mi amiga. Me levanto cruzo el pasillo en pijama y con mis calcetines de colores,doy media vuelta y le vuelto a atravesar. De vez en cuando, en el momento en que se escucha un ruido en el pasillo del edifico salgo ligeramente y veloz y abro la puerta, pero lo único que veo es a gente saliendo de la casa de mis vecinos. Y avergonzada por mi atuendo vuelvo a mi casa y me vuelvo a preguntar que habrá sido de ella.
Observo pasar el tiempo a través del reloj de la cocina.Se hace tarde y no ha llamado así que decido ir a casa de Bruno a ver si sabe algo de ella desde la última vez que la vió. Me dirijo a la casa de mi amigo, que al parecer también desconoce de su paradero.Llamamos a todos los contactos que tenemos, empezamos a estar asustados. Silvia nunca se va sin avisar a donde va, y mucho menos desaparecer el día completo y no dar señales de vida.
Ha pasado más de una hora y estoy buscando por todos lados, llamándola una y otra vez. Pienso rápidamente quien me podría ayudar con esto: Shawn. Marco rápidamente su número y espero pacientemente esperando oír su voz para calmar mi ser por un momento, para volver a pensar en su sonora risa. La voz de Shawn interrumpe mis pensamientos y me hace volver a la tierra.
-¿Si?-. Pregunta él curioso.
-¿Shawn?, soy Mónica, necesito tu ayuda Mónica no aparece, la he llamado más de treinta veces, me tienes que ayudar por favor, puede que le haya pasado algo malo, y si...- Parloteé rápidamente, tartamudeando en cada palabra y moviendo mis manos rápidamente.Pero fui interrumpida por él.
-Oye oye,Mónica,tranquilízate.Mira vamos ha hacer una cosa.Estoy cerca de tu ático te espero allí y la buscamos juntos-. Intentó esperanzarme dulcemente.
-Vale, muchas gracias.Nos vemos allí-. Dije tranquilizándome, y sonriendo sólo de pensar en la suerte que tengo sólo de tenerle cerca de mí.
Un sonoro "ahora te veo" inunda mi mente y el sonido al cortar se sumerge en un trance.
Me dirijo veloz hacia mi ático, camino rápidamente por el pasillo por si ha llegado Shawn, no uso el ascensor ya que está averiado.El sudor se interpone con mi esperanza de llegar al final del pasillo, la angustia de la desaparición de mi amiga, y un cúmulo de cosas se debaten en mi mente cuando mis piernas ya andan solas.De pensar en todo, paso a imaginar a sólo una persona, el chico de los ojos color miel.Cuando llego, la puerta esta cerrada, la abro ágilmente y enciendo la luz, cuando de pronto....
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