Hace ya un mes desde que no trabajo en la gran empresa de la ciudad, y digamos que no me ha ido nada mal en otros temas sobre mi vida.
Últimamente
he estado salido mucho por ahí con Shawn, nos hemos estado conociendo por lo
que me ha contado él, es de Canadá. Ha venido por una beca que le han ofrecido
de bellas artes. Me ha llevado de acompañante a uno de los museos más
importantes de Nueva York, en el que le han ofrecido unas prácticas que le vendrán bien
para la carrera en la universidad, y a mí de ayudante en la recepción del museo, hasta que busque algo fijo. El tema de mi ida de la empresa, lo he hablado con mis
padres para decirles el porqué de ese cambio repentino. Su primera reacción fue preguntar la causa de tal cambio imprevisto, ya que desde pequeña esa era mi ilusión, ser una persona conocida y
aclamada en el mundo,viajar por países para contestar las entrevistas con
preguntas sobre cómo lograr llegar tan alto, y respuestas como, ser tú mismo,
trabajar muy duro sin descanso y cosas por el estilo aunque ni yo misma me lo
creería ya que estaría en los más altos puestos por los contactos de mi padre y
por el dinero que apostaría por mí. Aunque sería una de las personas más
importantes del mundo, a pesar de acudir a fiestas de alto copete, de
codearme con gente famosa…. A pesar de
todas esas cosas no daría mi felicidad.Hoy es mi cumpleaños, aunque no le he dado importancia como a otros años, llevo un tiempo pensando en cómo celebrarlo y con quien.Quería organizarlo con Silvia, y con su ayuda elegir un elegante vestido, volver a ver a mi familia.
En este mismo momento me encuentro tumbada en mi cómoda cama mirando al techo esperando inquieta una llamada de Silvia. No ha pasado la noche en casa, no ha llamado ni he sabido de ella, completamente poco usual en mi amiga. Me levanto cruzo el pasillo en pijama y con mis calcetines de colores,doy media vuelta y le vuelto a atravesar. De vez en cuando, en el momento en que se escucha un ruido en el pasillo del edifico salgo ligeramente y veloz y abro la puerta, pero lo único que veo es a gente saliendo de la casa de mis vecinos. Y avergonzada por mi atuendo vuelvo a mi casa y me vuelvo a preguntar que habrá sido de ella.
Observo pasar el tiempo a través del reloj de la cocina.Se hace tarde y no ha llamado así que decido ir a casa de Bruno a ver si sabe algo de ella desde la última vez que la vió. Me dirijo a la casa de mi amigo, que al parecer también desconoce de su paradero.Llamamos a todos los contactos que tenemos, empezamos a estar asustados. Silvia nunca se va sin avisar a donde va, y mucho menos desaparecer el día completo y no dar señales de vida.
Ha pasado más de una hora y estoy buscando por todos lados, llamándola una y otra vez. Pienso rápidamente quien me podría ayudar con esto: Shawn. Marco rápidamente su número y espero pacientemente esperando oír su voz para calmar mi ser por un momento, para volver a pensar en su sonora risa. La voz de Shawn interrumpe mis pensamientos y me hace volver a la tierra.
-¿Si?-. Pregunta él curioso.
-¿Shawn?, soy Mónica, necesito tu ayuda Mónica no aparece, la he llamado más de treinta veces, me tienes que ayudar por favor, puede que le haya pasado algo malo, y si...- Parloteé rápidamente, tartamudeando en cada palabra y moviendo mis manos rápidamente.Pero fui interrumpida por él.
-Oye oye,Mónica,tranquilízate.Mira vamos ha hacer una cosa.Estoy cerca de tu ático te espero allí y la buscamos juntos-. Intentó esperanzarme dulcemente.
-Vale, muchas gracias.Nos vemos allí-. Dije tranquilizándome, y sonriendo sólo de pensar en la suerte que tengo sólo de tenerle cerca de mí.
Un sonoro "ahora te veo" inunda mi mente y el sonido al cortar se sumerge en un trance.
Me dirijo veloz hacia mi ático, camino rápidamente por el pasillo por si ha llegado Shawn, no uso el ascensor ya que está averiado.El sudor se interpone con mi esperanza de llegar al final del pasillo, la angustia de la desaparición de mi amiga, y un cúmulo de cosas se debaten en mi mente cuando mis piernas ya andan solas.De pensar en todo, paso a imaginar a sólo una persona, el chico de los ojos color miel.Cuando llego, la puerta esta cerrada, la abro ágilmente y enciendo la luz, cuando de pronto....
En este mismo momento me encuentro tumbada en mi cómoda cama mirando al techo esperando inquieta una llamada de Silvia. No ha pasado la noche en casa, no ha llamado ni he sabido de ella, completamente poco usual en mi amiga. Me levanto cruzo el pasillo en pijama y con mis calcetines de colores,doy media vuelta y le vuelto a atravesar. De vez en cuando, en el momento en que se escucha un ruido en el pasillo del edifico salgo ligeramente y veloz y abro la puerta, pero lo único que veo es a gente saliendo de la casa de mis vecinos. Y avergonzada por mi atuendo vuelvo a mi casa y me vuelvo a preguntar que habrá sido de ella.
Observo pasar el tiempo a través del reloj de la cocina.Se hace tarde y no ha llamado así que decido ir a casa de Bruno a ver si sabe algo de ella desde la última vez que la vió. Me dirijo a la casa de mi amigo, que al parecer también desconoce de su paradero.Llamamos a todos los contactos que tenemos, empezamos a estar asustados. Silvia nunca se va sin avisar a donde va, y mucho menos desaparecer el día completo y no dar señales de vida.
Ha pasado más de una hora y estoy buscando por todos lados, llamándola una y otra vez. Pienso rápidamente quien me podría ayudar con esto: Shawn. Marco rápidamente su número y espero pacientemente esperando oír su voz para calmar mi ser por un momento, para volver a pensar en su sonora risa. La voz de Shawn interrumpe mis pensamientos y me hace volver a la tierra.
-¿Si?-. Pregunta él curioso.
-¿Shawn?, soy Mónica, necesito tu ayuda Mónica no aparece, la he llamado más de treinta veces, me tienes que ayudar por favor, puede que le haya pasado algo malo, y si...- Parloteé rápidamente, tartamudeando en cada palabra y moviendo mis manos rápidamente.Pero fui interrumpida por él.
-Oye oye,Mónica,tranquilízate.Mira vamos ha hacer una cosa.Estoy cerca de tu ático te espero allí y la buscamos juntos-. Intentó esperanzarme dulcemente.
-Vale, muchas gracias.Nos vemos allí-. Dije tranquilizándome, y sonriendo sólo de pensar en la suerte que tengo sólo de tenerle cerca de mí.
Un sonoro "ahora te veo" inunda mi mente y el sonido al cortar se sumerge en un trance.
Me dirijo veloz hacia mi ático, camino rápidamente por el pasillo por si ha llegado Shawn, no uso el ascensor ya que está averiado.El sudor se interpone con mi esperanza de llegar al final del pasillo, la angustia de la desaparición de mi amiga, y un cúmulo de cosas se debaten en mi mente cuando mis piernas ya andan solas.De pensar en todo, paso a imaginar a sólo una persona, el chico de los ojos color miel.Cuando llego, la puerta esta cerrada, la abro ágilmente y enciendo la luz, cuando de pronto....
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